- La Organización Mundial del Aguacate en colaboración con la nutricionista Naila Martínez y la Dra. Marta Castell destaca el valor del aguacate en esta etapa por su textura, versatilidad y perfil nutricional, además de ser un alimento fácil de integrar en la alimentación familiar a lo largo de todas las etapas de la vida.
El inicio de la alimentación complementaria marca una etapa clave en el desarrollo del bebé. En torno a los 6 meses, aunque la leche materna o de fórmula sigue siendo la base de la alimentación del bebé, resulta necesario empezar a incorporar de forma progresiva nuevos alimentos y texturas.1,2 Según la OMS entre los 6 y los 8 meses los alimentos complementarios pueden ofrecerse inicialmente de 2 a 3 veces al día, aumentando después de forma progresiva.3
En los últimos años, este proceso ha evolucionado hacia enfoques más flexibles, como la alimentación complementaria dirigida por el bebé o baby-led weaning (BLW), en la que el propio bebé participa de forma activa en la comida y avanza hacia una alimentación variada con formatos adaptados a su desarrollo, siempre en un entorno seguro y supervisado.4 Más allá de la forma de ofrecer los alimentos, el BLW pone el foco en la autonomía del bebé y en el desarrollo de habilidades como la coordinación mano-boca y la motricidad oral.
En este contexto, la Organización Mundial del Aguacate (WAO) cuenta con la colaboración de Naila Martínez, dietista-nutricionista especializada en nutrición pediátrica, y la Dra. Marta Castell, médico pediatra y especialista en Nutrición Infantil, para analizar cómo el aguacate puede encajar en esta etapa desde una perspectiva equilibrada y adaptada a las necesidades del bebé.
Según explica Naila Martínez, “en los últimos años hemos pasado de un modelo muy pautado y progresivo, basado, prácticamente y de forma casi exclusiva, en triturados, a un enfoque mucho más flexible y centrado en el desarrollo y la autonomía del bebé”. En la misma línea, la Dra. Marta Castell señala que “cada vez hay una mayor conciencia acerca de cómo iniciar la alimentación complementaria a partir de los 5-6 meses de vida de una manera saludable, así como respetuosa con el bebé”, y añade que “el gran cambio es entender que comer no es sólo ingerir calorías, sino una experiencia sensorial y de aprendizaje en el marco de una alimentación saludable”.

El aguacate como primer alimento
A la hora de introducir los primeros alimentos, el aguacate resulta una opción práctica por la facilidad con la que se adapta a las necesidades del bebé en esta etapa.5 Naila afirma que “el aguacate encaja muy bien en este enfoque porque tiene una textura blanda, es fácil de manipular en formato seguro y aporta una buena densidad energética, algo especialmente importante en esta etapa de crecimiento”. La Dra. Castell refuerza esta idea al destacar que, dentro de los alimentos con los que iniciar el BLW, “el aguacate es muy interesante, tanto por la facilidad de preparar ‘finger food’ en forma de láminas o bastones finos para el tamaño de las manos del bebé, como por su textura blanda, que permite ofrecerlo evitando riesgos de atragantamiento”.
Además, la Dra. apunta que métodos como el BLW o el BLISS, una variante del enfoque dirigida por el bebé que prioriza formatos seguros, “pueden favorecer la aceptación de texturas y sabores, reduciendo la selectividad futura”. En la misma línea, Naila Martínez subraya que este enfoque también puede beneficiar la autonomía del bebé porque “es él mismo quien decide cuánto comer y a qué ritmo y esto respeta sus señales de hambre y saciedad”. La Dra. Castell añade que respetar esas señales “es vital para prevenir trastornos de la conducta alimentaria, tanto por exceso como trastornos por evitación o el miedo a probar alimentos nuevos, conocido como neofobia”. A ello se suma que la AEPED recomienda no retrasar la introducción de texturas grumosas, ya que hacerlo más allá de los 9 meses se ha asociado con mayores dificultades alimentarias posteriores.6
Un perfil nutricional interesante desde los primeros meses
Desde el punto de vista nutricional, el aguacate aporta grasas monoinsaturadas, fibra y micronutrientes como el potasio, además de vitamina E y folatos.5 Tal y como explica la nutricionista, “estos nutrientes contribuyen al correcto funcionamiento celular, al desarrollo de tejidos y al equilibrio del sistema digestivo. La fibra, en concreto, puede ayudar a regular el tránsito intestinal y contribuir a una mejora de la microbiota intestinal y que esta sea más diversa”. Su perfil se completa, además, con un menor contenido en azúcar frente a muchas otras frutas.5
Por su parte, la Dra. Marta Castell añade que el aguacate “es una fuente de grasas saludables junto con minerales y vitaminas fundamentales para una etapa de crecimiento tan clave como son los 2 primeros años de vida” y subraya que, en estos primeros años, “el crecimiento cerebral es vital, y el aporte de grasas ricas en omega-9 (ácido oleico) es fundamental en la formación de mielina”, una sustancia que juega un papel importante en el correcto desarrollo cerebral y neurológico del bebé. Además, destaca que “su alto contenido en grasas saludables favorece la absorción de vitaminas liposolubles como las vitaminas A, D, E y K”.
Naila recuerda además que “entre los 6 y 12 meses hay nutrientes especialmente críticos como el hierro, el zinc y las grasas saludables, en concreto los ácidos grasos esenciales, que son fundamentales para el crecimiento y el desarrollo neurológico del bebé. Las grasas tienen un papel clave porque aportan energía en poco volumen, algo importante dado que el estómago del bebé es pequeño”. En este sentido, señala que “el aguacate es un buen alimento porque aporta grasas monoinsaturadas y energía, aunque siempre debe formar parte de una alimentación variada donde los alimentos ricos en hierro tengan un papel prioritario”. La AEPED recomienda introducir pronto alimentos ricos en hierro y zinc al comenzar esta etapa.6
A medida que avanza el desarrollo y aparece la pinza entre el dedo índice y el pulgar, puede ofrecerse en trozos más pequeños o integrado en otras preparaciones. Lo importante es adaptar siempre la textura y el tamaño a las habilidades del bebé y garantizar un entorno seguro, así lo explica la nutricionista, “el aguacate se puede ofrecer desde el inicio de la alimentación complementaria, alrededor de los 6 meses, o cuando el bebé esté listo”.
Otra de las grandes ventajas del aguacate en esta etapa es su versatilidad. La Dra. Castell destaca que “no se trata de cocinar distinto para el bebé y para el resto de la familia. Se trata de adaptar la comida que consume la familia a una textura o forma adaptada para el bebé”, y añade que el aguacate “es un alimento que facilita que el bebé coma lo mismo que sus padres, algo fundamental para el aprendizaje por imitación”.
Más allá del inicio de la alimentación complementaria, el aguacate es también un alimento fácil de integrar en la alimentación de toda la familia, desde los más pequeños hasta los adultos. En esta línea, la Organización Mundial del Aguacate propone dos recetas familiares pensadas para compartir con los más pequeños e incorporar este alimento de forma sencilla en el día a día.
Chips de aguacate en airfryer
Foto: La Organización Mundial del Aguacate
Ingredientes:
- 1 aguacates grande o 2 pequeños.
- 80 g queso parmesano rallado.
- 15 g panko.
- 1 cdta ajo molido.
- 1 cdta cebolla molida.
- Sal.
- Pimienta negra.
Material:
Air fryer
Instrucciones:
1. Mezclar el queso, el panko, el ajo molido, la cebolla molida, sal y pimienta al gusto.
2. Cortar el aguacate por la mitad, retirar el hueso y la piel y machacar.
3. Agregar la mezcla anterior y remover hasta integrar.
4. Extender porciones finas sobre papel vegetal, espolvorear con más panko e introducir en el cesto de la airfryer.
5. Programar 6-8 minutos 170ºC, voltear y programar 6-8 minutos más.
6. Repetir tantas veces como sea necesario hasta terminar con la masa.
7. Dejar enfriar antes de servir.
Bolitas de chocolate y aguacate con coco
Foto: La Organización Mundial del Aguacate
Raciones:
18-20 bolitas
Ingredientes
- 1/2 aguacate grande o 1 pequeño.
- 180 g chocolate para postres.
- Un pellizco de sal.
- Coco rallado para rebozar.
Instrucciones
1. Fundir el chocolate.
2. Cortar el aguacate por la mitad, retirar el hueso y la piel y machacar con un tenedor.
3. Mezclar ambos con una pizca de sal.
4. Guardar en la nevera varias horas hasta que la mezcla coja cuerpo.
5. Tomar porciones de la masa y bolear.
6. Rebozar en coco rallado.
Referencias
1 Asociación Española de Pediatría. (2018, 9 de noviembre). Recomendaciones de la AEP sobre alimentación complementaria. https://static.aeped.es/recomendaciones_aep_sobre_alimentacio_n_complementaria_nov2018_v3_final_0d83dbbd5a.pdf
2 Asociación Española de Pediatría. (s. f.). Alimentación complementaria dirigida por el bebé. EnFamilia. https://www.aeped.es/enfamilia/salud-en-familia/alimentacion-complementaria-dirigida-por-bebe
3 World Health Organization. (s. f.). Complementary feeding. https://www.who.int/health-topics/complementary-feeding
4 World Health Organization. (2023). WHO guideline for complementary feeding of infants and young children 6–23 months of age. https://www.who.int/publications/i/item/9789240081864
5 Dreher, M. L., & Davenport, A. J. (2016). The role of avocados in complementary and transitional feeding. Nutrients, 8(5), 316. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4882728/
6 Asociación Española de Pediatría. (s. f.). Alimentación complementaria. EnFamilia. https://www.aeped.es/enfamilia/salud-en-familia/alimentacion-complementaria-0
Acerca de Naila Martínez
Naila Martínez es dietista-nutricionista especializada en nutrición pediátrica, con más de 10 años de experiencia en consulta clínica y educación alimentaria bajo el perfil @my_nutritionist. Su actividad se centra en el abordaje de la alimentación en la primera infancia, la selectividad alimentaria y la promoción de hábitos saludables basados en la evidencia científica.
Acerca de la Dra. Marta Castell
La Dra. Marta Castell es médico pediatra, especialista en Nutrición Infantil. Licenciada por la Universidad de Valencia, completó su formación MIR en el Hospital General Universitario de Valencia, con estancias de alta especialización en centros de referencia internacional como Hospital La Fe (Gastroenterología infantil) Valencia, Hospital La Paz (Unidad de Nutrición y Metabolopatías) Madrid y el King’s College Hospital de Londres, donde profundizó en enfermedades del hígado y soporte nutricional complejo. Su sólida base clínica se complementa con una formación de postgrado avanzada en nutrición pediátrica, con especial interés en la obesidad y desnutrición.
En la actualidad, compagina su labor asistencial en atención primaria con una destacada actividad institucional. Coordina el grupo de trabajo de Gastroenterología, Nutrición y Endocrinología de la AEPap (Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria) y es miembro del Comité de Lactancia Materna y Nutrición de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Participa activamente como ponente en foros nacionales y autora de diversas publicaciones científicas, todas ellas en el marco de la nutrición infantil, la obesidad en la infancia y alimentación como herramienta de salud en la infancia.

