Por tiempo limitado, el obrador artesano y el icónico establecimiento ofrecerán el binomio perfecto para la navidad: sabor, experiencia, calidad y mucha pasión.
La tradición y la innovación se dan la mano esta navidad gracias a la colaboración entre Turris y Chocolatería San Ginés, dos marcas reconocidas por su trayectoria y su compromiso con la calidad. Esta alianza busca ofrecer a los amantes de la repostería una experiencia dulce, combinando la excelencia artesanal de Turris con el sabor auténtico y reconocido de la icónica chocolatería.

Como resultado de este trabajo conjunto, ambas marcas presentan una creación exclusiva y sorprendente: un mini roscón de Turris relleno de mousse de chocolate de San Ginés, disponible en todas las tiendas Turris a partir del 3 de diciembre. La propuesta fusiona la textura esponjosa y el aroma del roscón artesanal con la cremosidad y el sabor inconfundible del chocolate más emblemático de Madrid, ofreciendo una experiencia dulce totalmente nueva que celebra lo mejor de ambas tradiciones.
Además, los mini roscones clásicos de Turris también estarán disponibles en Chocolatería San Ginés. Elaborados con masa madre e ingredientes de gran calidad, estos pequeños bocados destacan por su masa de brioche tierna y aromática, enriquecida con agua de azahar, miel y aceite de oliva, y coronados con un baño de mermelada de naranja, almendras y naranja natural confitada. Todo el sabor y la esponjosidad de un roscón de Navidad clásico, en un formato perfecto para disfrutar en cualquier momento del día.
Turris, fundada en 2008, representa la pasión por recuperar y preservar la esencia de la panadería y repostería de siempre. Con su obrador artesano y su filosofía de respeto por los procesos tradicionales, Turris elabora cada creación con masa madre, fermentaciones lentas y materias primas de máxima calidad. En pocos años, se ha convertido en un referente por su capacidad de unir tradición y modernidad, devolviendo valor a lo hecho a mano, con tiempo y dedicación.
Por su parte, la historia de Chocolatería San Ginés es, en sí misma, un pedacito de la historia de Madrid. Fundada en 1894, esta emblemática chocolatería nació como un pequeño local escondido en un pasadizo cercano a la Puerta del Sol. Con su chocolate espeso y sus churros recién hechos, se convirtió rápidamente en un lugar de encuentro para madrileños, artistas, escritores y visitantes de todo el mundo. Más de un siglo después, su inconfundible sabor sigue siendo sinónimo de tradición y hospitalidad.
Con esta colaboración, Turris y San Ginés invitan a todos los amantes de la repostería a disfrutar de la Navidad de manera dulce y original, celebrando la tradición y la creatividad en cada bocado.
Sobre Chocolatería San Ginés
La Chocolatería San Ginés, fundada en 1894 en el pasadizo de San Ginés, es una de las más antiguas y famosas de Madrid. Conocida como “la escondida” y más tarde en las primeras décadas del siglo XX como el “Maxim’s golfo” (era el único café cerca de la Puerta del Sol, abierto 24h), fue punto de encuentro de bohemios y figuras literarias como Valle-Inclán y Galdós. Su interior clásico de madera y mármol conserva recuerdos de clientes ilustres. Destaca por su chocolate espeso, sus churros y sus porras. Abierta 24/7, atrae a visitantes de todo el mundo y mantiene viva una de las tradiciones madrileñas más emblemáticas.

