Olis Bargalló

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Olis Bargalló reivindica el aceite de orujo de oliva como uno de los grandes aliados de la cocina

La firma pone en valor las propiedades y calidad de un aceite especialmente apreciado por su estabilidad y rendimiento en fritura, ideal para los profesionales.

La cultura del aceite va mucho más allá del aceite de oliva virgen extra. Cada tipo de aceite tiene unas propiedades y un uso concreto en la cocina. En este sentido, Olis Bargalló quiere poner en valor un producto que durante años ha estado minusvalorado, aunque históricamente ha sido muy apreciado en restauración profesional por su estabilidad, rendimiento y eficiencia en la fritura: el aceite de orujo de oliva.

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“Muchas veces se habla del aceite de orujo de oliva sin explicar realmente qué es ni por qué lleva décadas siendo uno de los aceites más utilizados en hostelería profesional”, recuerda Francesc Bargalló, CEO de Olis Bargalló. De hecho, el aceite de orujo de oliva es el segundo más saludable, después de los aceite de oliva.

Un aceite que nace de la aceituna

Y es que, el aceite de orujo de oliva forma parte de la familia de los aceites de oliva y tiene el mismo origen: la aceituna. Tras la obtención del aceite de oliva virgen y el aceite de oliva virgen extra (AOVE), todavía queda una parte de aceite presente en el orujo —la piel, pulpa y hueso de la aceituna— que se recupera mediante procesos específicos autorizados y controlados. Posteriormente, este aceite pasa por un proceso de refinado, donde se regulan variables como la acidez, el sabor, el olor o el color del aceite, hasta conseguir unas propiedades organolépticas neutras, preservando siempre las cualidades que hacen del Aceite de Orujo de Oliva un aceite saludable e idóneo para la cocina.

El resultado es un aceite con un perfil graso rico en ácido oleico y especialmente adecuado para aplicaciones culinarias donde se requiere estabilidad y resistencia a altas temperaturas, como las frituras.

Varios formatos para el día a día

Olis Bargalló cuenta con varios formatos y varios tipos de este aceite. Por un lado, el Aceite de Orujo de Oliva Extra, en envase de vidrio de 250 ml., ideal para el servicio de mesa, y también en botella de 1 y 2 l Pet y en garrafa de 5 l Pet. Se trata de un aceite elaborado con un 50% de aceite de orujo de oliva y un 50% de aceite de oliva virgen extra. El resultado es un aceite extra de gran calidad nutricional, pero de sabor más suave que un AOVE.

Y por otro lado, también dispone del Aceite de Orujo de Oliva Refinado Suave y Coupage, en envases Pet de 1 l, 2 l y 5 l. En este caso, es un aceite elaborado con aceite de orujo de oliva en un 75% y aceite de oliva virgen extra en un 25%, perfecto para las cocinas donde se apuesta por la calidad y el alto rendimiento.

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Y es que, el aceite de orujo de oliva ha sido tradicionalmente uno de los grandes aliados de las cocinas profesionales gracias a sus propiedades técnicas. Su elevada resistencia térmica, su estabilidad y su gran rendimiento permiten conseguir frituras más homogéneas y eficientes. Además, su sabor más neutro permite respetar mejor el sabor original de los alimentos, por lo que es ideal para recetas en donde el aceite no ha de protagonizar el sabor.

“En cocina profesional, y también en muchos hogares, elegir bien el aceite no es solo una cuestión de sabor. También es una cuestión de ahorro, por lo que un aceite de orujo, que aporta mayor rendimiento, estabilidad y control, a la larga es el más económico”, señala Francesc Bargalló.

Seguridad y calidad garantizadas

En relación con las recientes informaciones aparecidas sobre este producto, la firma catalana quiere reivindicar el valor gastronómico, técnico y culinario de este aceite, así como recordar que se trata de un producto regulado bajo los estrictos controles de calidad y seguridad alimentaria de la Unión Europea.

La propia Asociación Nacional de Empresas de Aceite de Orujo (Aneo) ha reiterado recientemente que se trata de un producto totalmente seguro para el consumo y sometido a exhaustivos controles y procesos de trazabilidad a lo largo de toda la cadena de producción.

Más de 175 años vinculados a la cultura del aceite

Desde 1850, Olis Bargalló trabaja con una filosofía clara: ofrecer soluciones adaptadas a cada tipo de cocina y a cada necesidad culinaria.

“La cultura del aceite es mucho más amplia de lo que a veces pensamos. Cada aceite tiene unas propiedades, un comportamiento y un uso concreto. Entender eso es también cocinar mejor”, concluyen desde la compañía.