Un sabor único, mucho carácter y la posibilidad de personalizarlo a nuestro gusto. Así es uno de los platos estrella de la nueva experiencia The Fitzgerald Co.

Si hay algo que caracteriza a The Fitzgerald Co. tras más de 13 años de historia, es el sabor a la brasa, el cuidado por el producto y la obsesión por mejorar y ofrecer una propuesta gastronómica más completa y variada. En esta nueva etapa, la compañía valenciana amplía su carta con nuevas propuestas a la brasa que conservan su esencia, pero elevan el protagonismo del fuego. Todo responde a una convicción clara: una cocina sin atajos, respetando el producto y los tiempos, y apostando por un sabor real que conecte con el origen de la marca.
Esta evolución se materializa en una carta más amplia y coherente, donde conviven sus icónicas burgers con nuevas propuestas pensadas para disfrutar sin prisas y compartir. En este nuevo escenario, el Costillar a la brasa se posiciona como su propuesta estrella: un costillar entero, laqueado y ahumado lentamente al fuego, jugoso por dentro y caramelizado por fuera.
Una experiencia apetecible y llena de sabor, que podremos personalizar en tres momentos, para hacerla tan salvaje o equilibrada como nos apetezca. Primero, se elige el estilo que marca el perfil del plato: Texas BBQ, con un punto más ahumado y contundente; Pekín, con matices más especiados; o Sweet Chili, para quienes prefieren un contraste más agridulce y ligeramente picante.
Precio desde 19,50€.
La receta se completa con la elección de la salsa, barbacoa, cheddar, ranchera, Emily o trufada, y, por último, con los toppings que la acompañarán, a escoger entre: coleslaw, piña natural, cacahuetes, cebolla crispy o relish de cebolla o de pepinillos. El plato se sirve con sus clásicas patatas.
Una propuesta que encaja a la perfección con el ADN de Fitz y que apunta a convertirse en uno de los imprescindibles de la nueva carta.
