Vitartis

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Vitartis impulsa el cambio de mentalidad en la viticultura y pone el foco en el suelo como ecosistema vivo por su influencia en la calidad del vino

La Asociación protagoniza una mesa redonda en Food4Future centrada en su proyecto Mycowine en la que se ha puesto de manifiesto que la microbiología puede llegar a incrementar el 30% la capacidad del suelo para retener agua. 

De izquierda a derecha: Cristina Ramírez, directora de Vitartis; Silvia Burruezo, enóloga en Bodegas Fariña; Eva Navascués, directora técnica de I+D+i de Alma Carraovejas; y Eloy Álvarez, responsable de viticultura de Bodegas Yllera.

La Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León, Vitartis, apoya el cambio de mentalidad que atraviesa la viticultura y que ahora mira al suelo como ecosistema vivo por su influencia en la calidad del vino. Así se ha puesto de manifiesto en la mesa redonda que ha protagonizado la Asociación en el marco de Food4Future 2026 (Bilbao), bajo el título ‘Innovación microbiológica en el viñedo para un futuro sostenible’.

La directora general de Vitartis, Cristina Ramírez de Lara, ha moderado la mesa redonda, que se ha centrado en analizar cómo la microbiología del suelo puede convertirse en una herramienta clave para mejorar la sostenibilidad y resiliencia del viñedo frente al cambio climático.

Han intervenido como ponentes: Eva Navascués, directora técnica de I+D+i de Alma Carraovejas; Silvia Burruezo, enóloga en Bodegas Fariña; y Eloy Álvarez, responsable de viticultura de Bodegas Yllera.

Los tres representantes de las bodegas compartieron su experiencia como participantes en el proyecto Mycowine, que lidera Vitartis, centrado en el uso de microorganismos endógenos; es decir, aquellos que ya existen de forma natural en cada parcela y están adaptados a sus condiciones concretas de suelo, clima y variedad vegetal.

En este contexto, los tres ponentes coincidieron en destacar que la viticultura vive un cambio de mentalidad: mientras que tradicionalmente se centraba en la planta y el manejo químico, ahora pone el foco en el suelo como ecosistema vivo, por su notable influencia en la calidad del vino.

Cambio climático

“La importancia del estado biológico del suelo y su capacidad para sostener plantas más resilientes frente al estrés hídrico, las temperaturas extremas y otros efectos derivados del cambio climático han provocado este giro”, según ha señalado la directora general de Vitartis, Cristina Ramírez de Lara.

En la mesa se ha puesto de manifiesto que la microbiología puede llegar a incrementar el 30% la capacidad del suelo para retener agua. El uso de hongos micorrícicos y bacterias autóctonas para regenerar los suelos y mejorar tanto la salud de la planta como la calidad del vino han demostrado que “se obtienen mejores resultados que con soluciones comerciales; y además, ayudan a mejorar la disponibilidad de agua y nutrientes para la planta”, ha explicado la directora de Vitartis.

Proyecto Mycowine 

El proyecto Mycowine pretende ofrecer soluciones innovadoras al sector vitivinícola y generar un impacto positivo a largo plazo. La investigación técnica está liderada por Biotecnología Forestal Aplicada (IDForest), y cuenta con la participación de Bodega Matarromera, Bodegas Bilbaínas, Bodegas Fariña, Pago de Carraovejas, Real Sitio de Ventosilla e Yllera Bodegas y Viñedos.

Esta iniciativa cuenta con la financiación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader), con un importe total concedido de casi 600.000 euros.