Patatas Lázaro

Company Image
Patatas Lázaro lleva la búsqueda de la tortilla perfecta a todas las cocinas valencianas

El II Concurso de Tortilla de Patata, organizado por Lázaro junto a Valencia Club Cocina y La Pichurrita, reunió a once participantes en una exhibición de talento culinario del día a día.

¿Qué define a la mejor tortilla de patata? La respuesta se buscó este martes entre el aroma a cebolla pochada y el siseo de las sartenes en el II Concurso de Tortilla de Patata, organizado por Patatas Lázaro, Valencia Club Cocina (VCC) y La Pichurrita. Una cita que no solo volvió a buscar la receta ganadora, sino que también rindió homenaje a esa cocina honesta y de proximidad que define nuestra gastronomía.

La responsabilidad de evaluar las propuestas recayó en un panel de expertos que aportó el rigor necesario a un plato donde la sencillez y el equilibrio es el mayor reto. El jurado estuvo encabezado por Pedro G. Mocholí, figura de referencia en la crítica gastronómica valenciana, colaborador en 5 Barricas y voz experta en GastroCOPE de la Cadena COPE. Su análisis, centrado en el respeto al producto y la ejecución técnica, fue clave para decidir los matices de la final.

canaldis-patataslazaro-ii-concurso-tortilla

Junto a él, el jurado estuvo compuesto por figuras clave del sector y la empresa: Cristina Lázaro, Directora de Ventas y Desarrollo de Negocio de Patatas Lázaro; Pablo Lozano Martí, CEO de Valencia Club Cocina; Guillem Vallcanera Tutusaus, fundador de La Pichurrita; y Zaher, miembro del equipo profesional de VCC. Juntos evaluaron minuciosamente los once trabajos presentados, atendiendo a la textura, el punto de cuajado, la presentación y el sabor de cada creación.

Más allá de la competición, el concurso ha puesto el foco en el talento cotidiano, llevando a los fogones al “chef” de cada casa, reforzando así el carácter cercano y participativo del evento.

El ganador de esta edición, Joan Carrió Miñana, conquistó al jurado con una propuesta que destacó por su equilibrio y el sabor de su cebolla, pochada hasta un punto tostado, imponiéndose en una final muy disputada en la que pequeñas diferencias en textura y punto de cuajado resultaron decisivas.

El certamen se celebró un año más en Valencia Club Cocina, donde los once aspirantes seleccionados se enfrentaron al reto de elaborar su mejor tortilla de patata en un tiempo máximo de 60 minutos. Para ello contaron con materias primas proporcionadas por Patatas Lázaro, como patatas, cebollas y ajos, destacando la importancia de elegir la variedad adecuada.

En este sentido, la patata Agria se situó como la más idónea frente a otras como Mozart o la Soprano, gracias a su equilibrio entre firmeza y capacidad de absorción de aceite, lo que permite lograr una textura adecuada sin perder estructura ni sabor. Esto permitió a cada participante adaptar la receta a su propio estilo.

Junto al ganador, el concurso reconoció también a los segundos y terceros clasificados, Cristina del Valle y Alberto Alcover, en una edición en la que todos los participantes recibieron un diploma en reconocimiento a su implicación.

En cuanto a los premios, el ganador obtuvo una experiencia completa vinculada a la gastronomía: un curso de cocina para dos personas en Valencia Club Cocina, un lote de productos Lázaro para preparar su tortilla en casa y una cena para cuatro personas en La Pichurrita.

Por su parte, el segundo y el tercer clasificado fueron premiados con un lote de productos Lázaro para seguir perfeccionando su tortilla en casa y una experiencia gastronómica para dos personas en La Pichurrita.

Por segundo año consecutivo, el concurso reafirma su objetivo de poner en valor la cocina tradicional desde una perspectiva participativa y cercana, consolidándose como una cita que conecta producto, territorio y cultura gastronómica.

Organizadores del concurso

El II Concurso de Tortilla de Patata está organizado por tres empresas valencianas con una sólida trayectoria en sus respectivos sectores.

Lázaro, con sede en Puçol y más de 80 años de historia en la industria agroalimentaria, es experta en la distribución de productos frescos de la tierra con los que alimenta a personas desde 1945.

Por su parte, Valencia Club Cocina (VCC), con más de 15 años de experiencia en la enseñanza gastronómica, es una reconocida escuela de cocina ubicada en la Plaza de San Felipe Neri, 6, especializada en formación culinaria y experiencias gastronómicas.

A ellas se suma La Pichurrita, un proyecto gastronómico que nació como un pequeño restaurante especializado en croquetas y tortillas y que ha evolucionado hasta consolidar una marca propia gracias al éxito de sus recetas. Actualmente destaca por su propuesta basada en la reinterpretación de estos platos tradicionales con un enfoque creativo.