Torre de Núñez, empresa gallega especializada en jamones y embutidos de alta calidad, ha dado un paso decisivo en su compromiso medioambiental al obtener el certificado “Residuo Cero” de AENOR en sus principales centros de producción: las plantas de loncheados y jamones de O Corgo y su sede central en Conturiz (Lugo).
Con esta certificación, Torre de Núñez se convierte en la primera empresa cárnica gallega en alcanzar este hito, reforzando su liderazgo en sostenibilidad y economía circular dentro del sector. Solo otras grandes compañías del ámbito cárnico en España, como Campofrío o El Pozo, han logrado acreditaciones similares en sus instalaciones.
“Obtener este certificado en todas nuestras plantas clave demuestra que sostenibilidad e industria cárnica pueden avanzar de la mano. Es también una forma de reafirmar nuestro compromiso con Galicia y con el entorno rural que nos vio nacer”, afirma José Manuel Núñez Torre, director general de Torre de Núñez.
Más del 90% de residuos valorizados: una nueva forma de producir
El certificado “Residuo Cero” avala que más del 90 % de los residuos generados en nuestras instalaciones son gestionados para su valorización, se reaprovechan, reciclan o recuperan energéticamente, evitando su depósito en vertedero. Se trata de un modelo productivo más limpio, eficiente y alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Este logro ha sido posible gracias a una estrategia transversal que incluye:
- Clasificación rigurosa de residuos en origen.
- Puntos limpios específicos en cada planta.
- Colaboración con gestores autorizados.
- Formación continua al personal para asegurar buenas prácticas medioambientales.
Torre de Núñez, que ya cuenta con la certificación ISO 14001, ha renovado este año su compromiso, integrando en su día a día prácticas responsables y de bajo impacto ambiental.
Compromiso desde Galicia para el mundo
Con raíces en el corazón del entorno rural lucense, Torre de Núñez combina tradición, innovación y responsabilidad, exportando productos gallegos de calidad mientras promueve empleo local y buenas prácticas industriales. Este nuevo hito responde a una demanda creciente de consumidores y distribuidores que exigen marcas más responsables y sostenibles.
