Entiende a tu cuerpo cuando ya no responde igual que antes y dale herramientas para su resolución.
“La nueva farmacología no busca tapar síntomas, busca alinear procesos naturales.” — Óscar Aguilera, Doctor en Biología Fundamental y miembro del comité científico de Longevitas.
A veces el cuerpo no envejece de golpe: lo hace en lo cotidiano. Aparece como un “ruido de fondo” que se cuela en la energía, en la recuperación, en la calidad del sueño, en la piel, en la rigidez corporal o en esa sensación de que el cuerpo tarda más en volver a su sitio. A este fenómeno la ciencia lo ha descrito con un término que cada vez se oye más: inflammaging (inflammation+ aging), una inflamación silenciosa, de bajo grado y persistente que tiende a aumentar con la edad, pero también con el estilo de vida, De hecho, se ha asociado con diversos problemas de salud relacionados con el envejecimiento como enfermedades cardiovasculares, diabetes o enfermedades neurodegenerativas.
“La inflamación está detrás de un amplio abanico de enfermedades crónicas, responsables de más de la mitad de las muertes en el mundo asociadas al infarto, ictus, cáncer, diabetes, enfermedad renal crónica, hígado graso no alcohólico o enfermedades autoinmunes o neurodegenerativas”, explica el Dr. Ángel Durántez, experto en medicina antiaging y miembro del comité científico de Longevitas, laboratorio español centrado en el antiaging; y matiza “El 70 o 80% del envejecimiento está en nuestras manos”.
Es importante señalar que la inflamación no es el enemigo; es un mecanismo de protección y reparación. Y aquí está el matiz que lo cambia todo: no se trata sólo de frenarla.
El cuerpo necesita completar otra fase igual de importante: la resolución, un proceso activo que limpia, repara y devuelve el equilibrio.
No se trata de demonizar la inflamación —que es un proceso natural y necesario—, sino de entender que el organismo no solo necesita “activar defensas”, también necesita cerrar el ciclo y volver al equilibrio.
Longevitas recuerda que cualquier estrategia real frente al inflammaging empieza por el estilo de vida: una alimentación menos inflamatoria (menos ultraprocesado, más comida real), entrenamiento dosificado (ni exceso ni sedentarismo), gestión del estrés y descanso reparador.
La suplementación, en este marco, no pretende sustituir nada, sino apoyar la consistencia: ayudar a que el cuerpo no tenga que “tirar de reservas” cada día para volver a sentirse bien.
En la actualidad, la inflamación crónica se trata, en la mayoría de los casos, con fármacos antiinflamatorios que, si bien en el corto plazo son seguros y eficaces, su uso frecuente a largo plazo puede provocar úlceras estomacales, daños al riñón, presión arterial alta e incluso una reacción alérgica grave, entre otras patologías. Sin embargo, existe una alternativa natural mucho más segura, por eso la marca española de suplementación propone un abordaje complementario con dos aliados: P-Resolvinas y Cúrcuma Cursol, pensados para acompañar el día a día de personas que buscan vivir con más ligereza, recuperar mejor y sostener su bienestar a largo plazo.
P- RESOLVINAS. P- RESOLVINAS PVP. 99€
Cada envase contiene 60 cápsulas. Se recomienda tomar 2 cápsulas al día con las comidas.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard liderados por el Dr. Charles Serhan descubrió que las resolvinas, sustancias naturales producidas por nuestro cuerpo, pueden reducir la inflamación relacionada con el envejecimiento, ofreciendo prometedoras vías para contrarrestar los efectos negativos de la inflamación.
Pero el desgaste físico producido por el abuso de antinflamatorios, el deporte intenso, la edad, la obesidad, o los malos hábitos de vida hacen que el cuerpo disminuya su capacidad de producir estas moléculas.
Esta disminución provoca situaciones de inflamación crónica que el cuerpo no logra resolver con eficacia.
La tecnología moderna ha permitido descubrir precursores externos de las Resolvinas, esto es, los elementos necesarios para producirlas. Estos precursores se pueden encontrar en el aceite de pescado después de un riguroso y muy complejo sistema de limpieza y concentración.
Así las P-Resolvinas de Longevitas ocupan un lugar muy concreto. No se presentan como un producto que “resuelva” directamente la inflamación, sino como una fórmula que aporta precursores lipídicos (como 17-HDHA, 14-HDHA y 18-HEPE) orientados a apoyar la producción endógena natural de mediadores pro-resolutivos, los responsables de ayudar al organismo a completar la fase de resolución y recuperar el equilibrio tras el estrés cotidiano: entrenamiento, falta de descanso, cargas mentales o exceso de estímulos. En otras palabras: no se trata de “apagar” al cuerpo, sino de acompañar su inteligencia biológica para que haga lo que sabe hacer cuando tiene recursos.
“Desde Longevitas Labs, siempre hemos sido conscientes de la importancia de abordar la inflamación crónica, una preocupación significativa en el campo del envejecimiento. Con el lanzamiento de P-Resolvinas, afianzamos nuestro compromiso de ofrecer alternativas innovadoras para mejorar la salud y el bienestar, marcando así un nuevo hito en la búsqueda de una vida más saludable y activa", indica Ilona Calparsoro, CEO de Longevitas.
CÚRCUMA. CÚRCULA CURSOL. PVP. 59€
Cada envase contiene 60 cápsulas. Se recomienda tomar 1 capsula por la mañana y otra por la noche.

Utilizada desde hace cientos de años por sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y digestivas, la cúrcuma nos ayuda a vivir más y mejor y se ha convertido en uno de los ingredientes de referencia cuando se habla de bienestar y confort, precisamente por su papel modulando la respuesta inflamatoria y favoreciendo un entorno más estable a nivel celular a en contextos donde el organismo vive “encendido” más de la cuenta.
La Cúrcuma Cursol™ de Longevitas está desarrollada con una tecnología innovadora desarrollada para mejorar la solubilidad y biodisponibilidad de la curcumina, el principal compuesto activo de la cúrcuma.
“Lo que más cambia la vida no es una solución puntual, sino el hábito de volver al equilibrio”, señalan desde Longevitas. “El inflammaging no se aborda desde el miedo, sino desde la conciencia: cómo duermes, cómo entrenas, qué comes y cómo ayudas a tu cuerpo a recuperar. P-Resolvinas y Cúrcuma Cursol encajan en esa visión: acompañar procesos naturales y construir bienestar con perspectiva de largo plazo.”

