Con motivo del Día Nacional de la Nutrición, Delaviuda Confectionery Group analiza las principales tendencias que están redefiniendo el consumo entre horas a nivel global.
Los hábitos de consumo entre horas han dejado de responder únicamente al impulso o al capricho, para convertirse en una decisión cada vez más consciente. En los últimos años, el consumidor, especialmente el más joven, acude al lineal con criterios claros relacionados con el bienestar, la composición del producto y la funcionalidad. Así lo reflejan los datos analizados por Delaviuda Confectionery Group del Estudio Snacking Innova, que apuntan a un punto de inflexión relevante para toda la categoría.

Uno de los indicadores más relevantes de este cambio es la frecuencia de consumo. El snacking evoluciona hacia opciones con un perfil más saludable, sin que eso implique renunciar al sabor ni al componente de disfrute.
Detrás de este comportamiento hay una nueva lógica de compra. Mientras que en el consumo general predominan razones como saciar el hambre, darse un capricho o ganar energía, en el segmento saludable el consumidor se mueve por objetivos más conscientes: sentirse bien físicamente, mantener una dieta equilibrada y controlar el peso. Las categorías que mejor están capitalizando esta tendencia son los frutos secos y semillas, las barritas de cereales y energía y los lácteos.
Las barritas, referente de funcionalidad
Dentro del segmento saludable, las barritas concentran hoy el mayor avance en términos de funcionalidad. Entre los atributos más valorados por el consumidor destacan: alto en proteína, alto en fibra, sin azúcares añadidos y sin edulcorantes. Por su parte, la innovación se orienta hacia beneficios más específicos, como la salud digestiva como uno de los vectores de mayor crecimiento.

