Es una edición limitada -solo 3.800 botellas- elaborada a partir de una variedad minoritaria, sobria y de carácter firme: la listán blanco, que hoy vuelve a ocupar el lugar que merece.
En El Grifo, la bodega más antigua de las Islas Canarias y una de las diez que más historia atesora en España, dicen que la listán blanco habla en voz baja. Que no es una uva que grita. Dicen más sobre esta variedad minoritaria. Que es discreta, sobria y de carácter firme. Crece entre cenizas volcánicas, en los grandes hoyos de La Geria, y expresa el paisaje con una honestidad que pocas variedades pueden igualar. No necesita imponerse. Solo necesita tiempo. Por eso, podría decirse que El Grifo Crianza en Fudre 2024 es un vino hecho de paciencia.
Enorme potencial para vinos de guarda y profundidad
Solo 3.800 botellas recogen ese tiempo, esa paciencia y esa voluntad que el equipo invirtió en crear un vino, que se enmarca dentro de su línea Experiencias de Vendimia y que marca un nuevo capítulo en la apuesta por las variedades singulares de Lanzarote. El Grifo apuesta por dar protagonismo a esta variedad minoritaria de Lanzarote, capaz de reflejar con pureza la mineralidad y la elegancia del paisaje volcánico. Su carácter sobrio y su capacidad de evolución hacen de listán blanco una uva con enorme potencial para vinos de guarda y profundidad. Como también apuesta por los vinos de guarda.
Este vino nace de parcelas seleccionadas en las faldas de la Caldera Gaida, en el centro del Barranco del Obispo, en La Geria, cultivadas en grandes hoyos que protegen la planta del viento y regulan su equilibrio hídrico natural. Es un vino parcelario que interpreta con fidelidad el paisaje del que procede.
Primero el acero inoxidable. Después, el fudre
La uva, procedente de parcelas seleccionadas, fue vendimiada de forma manual en las primeras semanas de agosto de 2024. Fermentó en depósitos de acero inoxidable, preservando la frescura y pureza aromática de la variedad. La fermentación se completó en un fudre nuevo de roble francés de 3.000 litros, donde el vino reposó durante 12 meses sobre sus lías finas. Sin prisas. Este proceso aportó estructura, volumen y una integración sutil de la madera sin ocultar el carácter varietal ni el origen volcánico.
En copa, El Grifo Crianza en Fudre 2024 se muestra con un dorado pálido de buena densidad y reflejos vivos, y despliega una nariz profunda y precisa donde la fruta blanca (pera) y los sutiles recuerdos cítricos dan paso, con el aire, a matices de frutos secos, cera de abeja y flores secas, envueltos en una madera noble perfectamente integrada. En boca, la entrada es amplia y equilibrada, sostenida por una acidez viva que aporta frescura y acompaña un paso cremoso y estructurado; aparecen entonces notas de almendra tostada, una miel ligera y la mineralidad volcánica que define su origen, hasta cerrar con un final largo y persistente.
El Grifo Crianza en Fudre 2024 es un vino que habla de tiempo, de paisaje y de paciencia. Que puede ser disfrutado ahora, o dejarlo evolucionar en la botella para, más adelante, descubrir lo que la listán blanco tiene aún por decir. Sin duda, el vino que marca un nuevo capítulo en la apuesta por las variedades singulares de Lanzarote y por los vinos de guarda, esos que tanto tienen por expresar.
El Grifo Crianza en Fudre 2024
PVP: 26,60 euros
www.elgrifo.com

