Con motivo del Día de San Valentín, Pink Lady® instala una frutería efímera en pleno corazón de la ciudad.
Más que una pop-up, este evento es una invitación a redescubrir y transformar la forma en la que vemos la fruta, creando la experiencia más deseable alrededor de la manzana.
En un mercado donde la categoría suele estar dominada por las promociones masivas y la venta en volumen, Pink Lady® elige convertir la manzana en un objeto de deseo. La ambición es clara: llevar la manzana de lo lineal a la ciudad e incorporar de manera concreta su nueva campaña europea: “Muy crujiente, Muy jugosa, Muy cool.”

La frutería efímera Pink Lady® está pensada como una experiencia inmersiva, inspirada en los códigos del lifestyle y de las marcas culturales en tendencia.
Refleja los tres pilares de la nueva plataforma de marca:
- CRUNCHY: un espacio vivo y urbano donde el producto se pone en escena. La manzana se convierte en protagonista.
- JUICY: una experiencia sensorial: degustación, frescura, emoción. La manzana se convierte en sensación.
- COOL: una activación que se aleja de los códigos promocionales tradicionales. La manzana se convierte en objeto cultural.
En este pop-up se propone un enfoque diferente: sin precios visibles, sin promociones y sin un discurso nutricional defensivo.
En uno de los momentos más emocionales del año, Pink Lady® adopta los códigos de las marcas de moda, belleza y food culture.
